El sindicato reitera la importancia de la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y la obligación empresarial de proteger la salud de las personas trabajadoras

Durante los cuatro primeros meses del año se han producido 193.946 accidentes de trabajo con baja, lo que supone un aumento del 2,2%. 231 accidentes laborales acabaron con resultado mortal, ocurriendo 190 durante la jornada de trabajo, disminuyendo estos últimos en un 1,6%. Para UGT, estas cifras son inaceptables y urge implementar medidas para no tener que seguir lamentando más lesiones y muertes de personas trabajadoras.

Los golpes contra objetos y los sobreesfuerzos físicos son las causas principales de los accidentes de trabajo con baja durante la jornada laboral, con 48.247 y 43.966 casos respectivamente. Por otro lado, los infartos y derrames cerebrales, y las caídas de la persona trabajadora, continúan siendo las primeras causas de muerte durante la jornada laboral, con 82 y 34 casos respectivamente.

Estas causas se vienen repitiendo a lo largo del tiempo y se sigue sin dar solución. Son muertes que deberían haberse evitado implementando las medidas preventivas adecuadas, dotando a la persona trabajadora de la formación preventiva necesaria y de equipos de protección individual. En cuanto a las muertes por infartos y derrames cerebrales, pueden estar relacionadas con la exposición a riesgos psicosociales de origen laboral. Dichos riesgos deben gestionarse de manera adecuada en las empresas.

Por ello, es importante la aprobación de la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que aprobó el pasado 28 de abril el Consejo de Ministros. El anteproyecto de Ley refuerza la obligación de gestionar los riesgos psicosociales y, además, incluye un compromiso para su regulación de forma específica, entre otros. Igualmente, aborda los nuevos riesgos laborales derivados de las transiciones climática, demográfica y digital, y dota de perspectiva de género a la gestión preventiva.

Por otro lado, en un momento en el que el calor ya está afectando a distintos puntos de la península, desde UGT reiteramos la importancia de la prevención de los accidentes de trabajo provocados por la exposición a altas temperaturas, ya sea en trabajos a la intemperie o en espacios cerrados. Esta prevención debe basarse en una adecuada evaluación de riesgos laborales, teniendo en cuenta tanto las características del trabajo como de la persona que lo desempeña, la adopción de medidas preventivas, formación e información a las personas trabajadoras, y la vigilancia de la salud.

Si bien en los datos publicados hoy, correspondientes al mes de abril, la siniestralidad por exposición laboral a temperaturas elevadas no tiene el adecuado reflejo, desde el sindicato seguiremos puntualmente su evolución, ya que consideramos que existe una clara infradeclaración de este tipo de accidentes laborales.

Desde UGT recordamos la obligación empresarial de proteger la seguridad y salud de las personas trabajadoras, también frente a los efectos de las altas temperaturas. Es esencial el acuerdo de protocolos específicos que establezcan las distintas medidas a adoptar en los trabajos con exposición este riesgo.